La carrera presidencial colombiana entra en su fase decisiva, entre la continuidad del proyecto de gobierno, la reorganización de la derecha y la persistente apuesta del centro, seis figuras ayudan a entender cómo se está configurando el tablero político rumbo a las elecciones de mayo.
La campaña presidencial de 2026 ya tiene forma. Tras el cierre de inscripciones de candidatos, Colombia se encamina hacia una elección que vuelve a estar marcada por la polarización política, pero también por la disputa de varios liderazgos que buscan ocupar el espacio del centro.
Entre las figuras que dominan la conversación aparecen seis nombres con trayectorias y apuestas distintas: el senador Iván Cepeda, que encarna la continuidad del proyecto político del presidente Gustavo Petro; la senadora Paloma Valencia, que representa al uribismo; el abogado Abelardo De La Espriella, una de las voces más duras de la oposición; y tres figuras que compiten por el espacio del centro: Claudia López, Sergio Fajardo y Roy Barreras.
Cada uno representa una forma distinta de entender el país y de interpretar el momento político actual.
Iván Cepeda: el candidato que busca convertir el capital político del petrismo en poder electoral
Durante años, Iván Cepeda ha sido una de las voces más reconocidas de la izquierda colombiana. Su trayectoria ha estado marcada por el activismo en derechos humanos, la defensa de las víctimas del conflicto armado y su papel como senador en debates políticos clave.
Ahora enfrenta un reto distinto, pasar del escenario legislativo a la competencia presidencial.
Su candidatura tiene una ventaja evidente. Representa la continuidad del proyecto político que llegó al poder con Gustavo Petro en 2022. Eso significa que ya cuenta con una base política organizada en el Pacto Histórico y con un electorado que ve en su candidatura la posibilidad de mantener ciertas reformas en marcha.
Pero esa misma cercanía con el gobierno también plantea un desafío. En una campaña donde inevitablemente se evaluará la gestión del actual gobierno, Cepeda deberá demostrar que puede representar continuidad sin quedar completamente atrapado en el balance político de la administración Petro.
Paloma Valencia: el uribismo que busca reinventarse
Dentro de la derecha colombiana, Paloma Valencia representa una generación distinta del uribismo.
Formada como abogada y con varios periodos en el Senado, ha construido una voz propia dentro del Centro Democrático, el partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Su triunfo en la consulta de la derecha la consolidó como la principal candidata de ese sector político.
Valencia ha dejado claro que no pretende esconder su identidad política. Al contrario, ha insistido en que su candidatura defiende abiertamente los principios del uribismo.
La apuesta es clara: consolidar primero la base electoral de la derecha y luego tratar de ampliarla hacia votantes de centro que buscan una alternativa al proyecto político del actual gobierno.
El reto será demostrar que puede construir una coalición más amplia sin perder el respaldo de su base política.
Claudia López: una candidata de centro con experiencia de poder
Pocas figuras del centro político colombiano han tenido una trayectoria tan visible como Claudia López.
Senadora, líder anticorrupción y luego alcaldesa de Bogotá, su carrera ha estado marcada por un estilo directo y confrontacional que la ha hecho tan popular como polémica.
Su paso por la alcaldía le dio algo que no todos los candidatos tienen: experiencia ejecutiva en uno de los cargos públicos más complejos del país.
Pero también dejó un saldo político mixto. Mientras algunos sectores valoran su gestión y su carácter, otros la critican por conflictos políticos y decisiones administrativas controvertidas.
En esta campaña, López intenta presentarse como una alternativa pragmática: alguien capaz de gobernar sin quedar atrapada ni en el oficialismo ni en la oposición más radical.
El desafío será convencer a un electorado que a menudo exige definiciones más claras en tiempos de polarización.
Sergio Fajardo: la persistencia del centro moderado
Para Sergio Fajardo, esta elección representa una nueva oportunidad y, al mismo tiempo, un examen político.
El exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia lleva más de una década intentando consolidar una alternativa política basada en educación, transparencia y gestión pública.
En 2018 estuvo muy cerca de pasar a segunda vuelta presidencial con más de cuatro millones de votos. Sin embargo, en 2022 su candidatura perdió fuerza en un contexto de fuerte polarización.
Hoy vuelve a presentarse con el mismo mensaje de siempre: una política menos confrontacional y más enfocada en soluciones técnicas.
El problema es que la política colombiana actual parece premiar discursos más contundentes. La pregunta que rodea su candidatura es si todavía existe un espacio electoral amplio para esa apuesta moderada.
Abelardo de la Espriella: la voz más dura de la oposición
El abogado Abelardo de la Espriella llega a la campaña presidencial con un perfil diferente al del resto de candidatos.
Sin haber ocupado cargos de elección popular, se ha convertido en una figura mediática conocida por su discurso frontal contra el gobierno de Petro y por su defensa de posiciones políticas de derecha más radicales.
Su estilo directo conecta con un sector del electorado que siente frustración con la situación política y económica del país.
Pero el desafío de su candidatura es claro: transformar visibilidad mediática en apoyo electoral real.
Para lograrlo deberá demostrar que puede pasar de ser una voz de protesta a un candidato con propuestas de gobierno capaces de atraer a una mayoría de votantes.
Roy Barreras: la experiencia política en busca de un nuevo espacio
Pocos políticos colombianos conocen tan bien el funcionamiento del poder como Roy Barreras.
Ha sido senador, presidente del Congreso y una figura clave en diferentes gobiernos. Su capacidad para negociar y construir acuerdos es ampliamente reconocida dentro del sistema político.
Sin embargo, en esta campaña enfrenta un dilema complejo.
Después de haber sido cercano al gobierno de Gustavo Petro, Barreras intenta posicionarse como una opción progresista con identidad propia, pero sin romper completamente con el electorado de izquierda.
Ese equilibrio no es sencillo. En un escenario donde Iván Cepeda aparece como el candidato natural del petrismo, Barreras deberá convencer a los votantes de que su candidatura ofrece algo distinto.
Una elección marcada por la polarización
Aunque la campaña apenas comienza, el mapa político empieza a dibujarse con cierta claridad.
Iván Cepeda representa la continuidad del proyecto político que llegó al poder en 2022. Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella disputan el liderazgo de la oposición de derecha. Mientras tanto, Claudia López, Sergio Fajardo y Roy Barreras intentan consolidar un espacio de centro que en los últimos años ha perdido terreno frente a la polarización.
Las próximas semanas, con nuevas encuestas, alianzas y debates, terminarán de definir cuál de estas apuestas logra conectar con el electorado.
Por ahora, lo único claro es que la elección presidencial de 2026 vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa la política colombiana desde hace años: si el país seguirá dividido entre dos grandes bloques o si todavía existe espacio para proyectos políticos intermedios.

