A cuatro días de dejar la Presidencia, Gustavo Petro insistió en que las elecciones de 2026 fueron manipuladas y aseguró que el verdadero ganador fue Iván Cepeda.
A pocos días de entregar el poder, el presidente Gustavo Petro volvió a cuestionar la legitimidad de las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio y reiteró sus denuncias de un presunto fraude electoral que, según afirmó, favoreció al presidente electo Abelardo de la Espriella.
Desde la Casa de Nariño, Petro aseguró que existió un «fraude electoral y algorítmico sistemático» y señaló a la Registraduría Nacional por supuestas fallas en la seguridad de los formularios E-14, al afirmar que los documentos fueron cargados a la plataforma oficial sin el denominado «candado hash», lo que, según él, habría permitido su modificación.
El mandatario también cuestionó el software utilizado en el proceso electoral y afirmó que nunca fue sometido a una auditoría independiente. Basó sus denuncias en los hallazgos de un colectivo de testigos digitales, que, según indicó, detectó presuntas irregularidades en miles de actas electorales.
Pese a estas afirmaciones, el resultado de las elecciones fue ratificado mediante el escrutinio oficial del Consejo Nacional Electoral, que declaró vencedor a Abelardo de la Espriella con una diferencia de 0,96 % sobre el candidato oficialista Iván Cepeda. Hasta el momento, las autoridades electorales no han validado las acusaciones de fraude presentadas por el presidente saliente.
Durante su intervención, Petro aseguró que Iván Cepeda fue el verdadero ganador de los comicios y advirtió sobre una supuesta crisis de legitimidad institucional, declaraciones que vuelven a abrir el debate político en la antesala de la posesión presidencial prevista para el 7 de agosto.

