Aunque el término “residencia permanente” sugiere estabilidad, el estatus puede perderse.
El caso de Mahmoud Khalil, activista palestino y residente permanente en Estados Unidos, ha puesto sobre la mesa una pregunta clave: ¿puede un migrante perder su green card y ser deportado?
Khalil, quien ha sido residente permanente desde 2024, fue arrestado en Nueva York y trasladado a un centro de detención en Luisiana. Aunque no ha sido acusado de ningún delito, enfrenta un proceso de deportación. Su caso ha generado dudas sobre los límites de la residencia permanente y las razones por las que una persona puede perderla.
¿Por qué se puede perder la green card?
Contrario a lo que muchos piensan, la residencia permanente en EE.UU. no es incondicional. Se puede revocar bajo ciertas circunstancias, entre ellas:
◆ Condenas por delitos graves, como crímenes violentos, tráfico de drogas o fraude.
◆ Vínculos con grupos considerados una amenaza para la seguridad nacional.
◆ Fraude en la obtención de la residencia, como proporcionar información falsa en la solicitud.
◆ Ausencias prolongadas fuera de EE.UU. sin una justificación válida.
El caso de Khalil es particular porque su residencia no está en riesgo por un delito común, sino por preocupaciones de política exterior. Según el gobierno, sus actividades podrían tener “consecuencias potencialmente adversas” para la política exterior de EE.UU., lo que justificaría su deportación.
¿Cómo se revoca la residencia permanente?
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) puede iniciar un proceso de deportación si determina que un residente ha violado las leyes de inmigración. Esto puede suceder tras una verificación migratoria, una investigación policial o incluso por una denuncia de un tercero.
El proceso comienza cuando el titular de la green card recibe una Notificación de Comparecencia (NTA) ante un tribunal de inmigración. En casos graves, la persona puede ser arrestada y detenida, como ocurrió con Khalil.
En este tipo de situaciones, el gobierno argumenta que la residencia debe ser revocada, mientras que el inmigrante tiene derecho a defenderse ante un juez.
¿Qué pasa en el tribunal de inmigración?
En el tribunal, el gobierno debe demostrar con pruebas que el residente ha violado las leyes de inmigración. En casos como el de Khalil, los abogados del gobierno argumentan que sus actividades representan un riesgo para la seguridad nacional o la política exterior.
◆ El gobierno solicita la deportación y presenta sus pruebas.
◆ El residente puede presentar una defensa.
◆ A diferencia del sistema penal, no se le asigna un abogado de oficio, por lo que debe contratar uno o encontrar representación legal gratuita.
Si el juez decide revocar la residencia, la persona puede apelar la decisión ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) y, en última instancia, ante un Tribunal Federal de Apelaciones.
¿Es posible evitar la deportación?
Si el proceso de apelaciones falla, la deportación es inevitable. Sin embargo, si es exitosa, la persona mantiene su estatus de residente.
El caso de Khalil es un recordatorio de que la green card no garantiza una estancia permanente si el gobierno determina que se han violado ciertas condiciones. Aunque el término “residencia permanente” sugiere estabilidad, el estatus puede perderse si no se cumplen las normas establecidas por la ley.





