El país fue nominado en los Readers Awards 2026 de la revista Food and Travel México y compite con potencias culinarias como España, Japón y Argentina. El reconocimiento refleja el crecimiento internacional de la cocina colombiana y su impacto en el turismo.
Colombia fue incluida entre los finalistas al premio de Mejor Destino Gastronómico Internacional en los Readers Awards 2026, organizados por la revista especializada Food and Travel México.
El reconocimiento sitúa al país junto a potencias culinarias globales como España, Japón y Argentina, en una competencia que busca destacar a los destinos que han logrado posicionar su identidad gastronómica a nivel internacional.
La decisión final será tomada mediante votación de los lectores de la revista, mientras que la ceremonia de premiación se realizará el 26 de marzo en el Centro Internacional de Convenciones de Puerto Vallarta, en Puerto Vallarta, México.
El ascenso internacional de la cocina colombiana
La nominación llega en un momento de creciente visibilidad internacional de la gastronomía colombiana. En los últimos años, chefs, restaurantes y productores locales han impulsado una renovación culinaria basada en ingredientes regionales, técnicas contemporáneas y rescate de tradiciones.
La revista destacó especialmente la transformación de la escena gastronómica en ciudades como Bogotá y Medellín, donde nuevos restaurantes han apostado por reinterpretar la cocina tradicional colombiana con estándares internacionales.
Este proceso se apoya también en la diversidad geográfica del país, que ofrece una amplia variedad de ingredientes provenientes de regiones andinas, amazónicas, caribeñas y del Pacífico.
Platos tradicionales y productos emblemáticos
Parte del reconocimiento internacional de la cocina colombiana se sustenta en la visibilidad de platos tradicionales que forman parte de la identidad cultural del país.
Entre ellos destacan preparaciones como el ajiaco, la bandeja paisa y el sancocho, recetas que reflejan la diversidad regional y la historia culinaria colombiana.
A esto se suma el creciente prestigio del café colombiano de especialidad, que ha ganado espacio en mercados internacionales gracias a la calidad de sus variedades y a nuevas cadenas de valor que involucran a pequeños productores.
Restaurantes colombianos en el radar global
El reconocimiento también coincide con un buen momento para la alta cocina colombiana en rankings internacionales.
En la lista de The World’s 50 Best Restaurants, el restaurante El Chato, dirigido por el chef Álvaro Clavijo, alcanzó en 2025 el primer lugar en América Latina, consolidándose como uno de los referentes gastronómicos de la región.
Otro caso destacado es el restaurante Celele, liderado por el chef Jaime Rodríguez, reconocido por su trabajo de investigación sobre ingredientes y tradiciones culinarias del Caribe colombiano.
Estrategias de promoción internacional
La nominación también refleja los esfuerzos institucionales por posicionar la gastronomía como motor del turismo. La agencia estatal ProColombia ha promovido la imagen del país bajo la estrategia “Colombia, el País de la Belleza”, que busca resaltar la diversidad cultural y natural del territorio, incluyendo su riqueza culinaria.
En paralelo, el país ha comenzado a consolidar eventos gastronómicos de alcance internacional. Uno de ellos es el festival SUMAQ 2026, que reúne en ciudades como Bogotá y Cartagena a chefs reconocidos y expertos del sector gastronómico.
Impacto social y económico
El crecimiento del turismo gastronómico tiene implicaciones económicas importantes. La valorización de productos locales —desde cafés especiales hasta ingredientes tradicionales— puede generar nuevas oportunidades para productores rurales, pescadores artesanales y pequeñas cadenas agrícolas.
Al mismo tiempo, la consolidación de la cocina colombiana en escenarios internacionales abre debates sobre cómo preservar las tradiciones culinarias y garantizar que las comunidades que producen los alimentos también se beneficien del auge gastronómico.
La nominación de Colombia como mejor destino gastronómico internacional refleja un proceso más amplio: el posicionamiento de su cocina como parte de la identidad cultural y económica del país.
Más allá del resultado de la votación, el reconocimiento confirma que la diversidad culinaria colombiana —desde sus platos tradicionales hasta su nueva generación de chefs— empieza a ocupar un lugar relevante en el mapa gastronómico global.





