El Banco de la República, en coordinación con entidades del Estado, lanzó una pieza numismática que reconoce el legado histórico, cultural y patrimonial de la ciudad más antigua de Colombia.
En el marco de las acciones conmemorativas impulsadas por el Gobierno Nacional para exaltar la memoria histórica y cultural del país, el Banco de la República puso en circulación, el pasado 11 de julio, una moneda conmemorativa por los 500 años de fundación de Santa Marta, la ciudad más antigua de Colombia y una de las primeras establecidas por los europeos en el continente sudamericano.
Esta iniciativa, que hace parte de un esfuerzo interinstitucional liderado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, tiene como objetivo fortalecer los procesos de memoria, identidad y reflexión histórica, en línea con una visión de Nación que reconoce su diversidad y apuesta por la construcción de un proyecto incluyente.
La moneda, con un valor nominal de $20.000 pesos, está elaborada en alpaca blanca —una aleación de cobre, níquel y zinc— y cuenta con un diámetro de 35 milímetros y un peso de 21,75 gramos. Su diseño rinde homenaje a la riqueza geográfica, histórica y cultural de Santa Marta, destacando su ubicación estratégica entre el mar Caribe, la Sierra Nevada y la Ciénaga Grande, así como su papel en los procesos sociales y políticos desde el siglo XVI.
Una ciudad, un legado, una memoria colectiva
Santa Marta, fundada en 1525 por Rodrigo de Bastidas, representa mucho más que un hito cronológico. Es símbolo de resistencia, de interculturalidad y de evolución histórica. En esta ciudad convergieron el legado indígena, la herencia afrodescendiente, la colonización española y, posteriormente, los ideales de libertad con la muerte del Libertador Simón Bolívar en 1830.
La emisión de esta moneda busca proyectar a Santa Marta como una ciudad emblemática de la identidad nacional. Así lo han entendido también entidades como el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes; la Universidad del Magdalena; y distintas organizaciones sociales que, con apoyo gubernamental, han promovido una agenda conmemorativa diversa, pedagógica e incluyente.
“Conmemorar los 500 años de Santa Marta no es solo mirar al pasado, sino entender el presente y proyectar el futuro con base en la riqueza de nuestra historia compartida”, afirmó el ministro de las Culturas en un reciente acto protocolario.
Un objeto de colección con valor patrimonial
Como ha sido costumbre en otros hitos históricos, esta moneda podrá ser adquirida en las sucursales del Banco de la República, y se espera que despierte el interés de coleccionistas, académicos, historiadores y ciudadanos que valoran la memoria material del país. Más allá de su valor económico, esta pieza es una herramienta pedagógica y patrimonial que permite reflexionar sobre los orígenes de Colombia y sobre el papel de sus ciudades en la construcción de una Nación plural y soberana.
Este homenaje numismático refleja el compromiso del Gobierno Nacional con el fortalecimiento de los símbolos que unen a los colombianos y con el reconocimiento de territorios que han sido fundamentales en la historia del país.
Con esta emisión, el Gobierno del presidente Gustavo Petro ratifica su propósito de promover una política cultural sólida, reparadora y con memoria, como base de una sociedad más justa, informada y cohesionada.





