Más de 200 maestros lograron ascenso y mejora salarial, en un proceso que refleja avances en formación docente pero también abre preguntas sobre cobertura y equidad en el sistema educativo.
El departamento del Atlántico reportó un resultado significativo en su política educativa. Un total de 212 docentes lograron ascender o reubicarse salarialmente tras participar en el más reciente proceso de evaluación, lo que representa cerca del 73 % de los educadores inscritos.
La mejora implica no solo un cambio en el escalafón docente, sino también un incremento en los ingresos, en un contexto donde la estabilidad laboral y la remuneración siguen siendo temas sensibles para el magisterio en Colombia.
El mecanismo detrás del ascenso
El proceso se rige por el Decreto 1278 de 2002, que establece los criterios para avanzar en la carrera docente. Bajo este marco, los maestros deben cumplir requisitos como experiencia mínima, evaluaciones de desempeño satisfactorias y la aprobación de pruebas de competencias.
En esta ocasión, la evaluación fue aplicada por la Universidad de Antioquia, en el marco de la Evaluación de Carácter Diagnóstico Formativa (ECDF), diseñada para medir habilidades pedagógicas y conocimientos disciplinares.
Más que un trámite administrativo, este proceso se ha convertido en un filtro que conecta formación académica, desempeño en aula y condiciones salariales.
“Este logro demuestra que las estrategias de formación que hemos impulsado están dando resultados concretos. Nuestros docentes están mejor preparados, y eso se refleja en su desempeño y en la calidad educativa del Atlántico”.
Eduardo Verano, Gobernador del Atlántico
Formación y política pública en el centro del debate
Desde la administración departamental, encabezada por el gobernador Eduardo Verano, se ha impulsado una estrategia de fortalecimiento docente basada en el acceso a estudios de posgrado.
La secretaria de Educación, Maribel Castro Flórez, ha defendido estos resultados como evidencia de una política sostenida. Según la funcionaria, el ascenso docente no solo mejora las condiciones laborales, sino que tiene un impacto directo en la calidad educativa.
Detrás de esta apuesta está la idea de un “círculo virtuoso”, donde mayor formación conduce a mejores resultados en evaluaciones, lo que a su vez se traduce en mejores salarios y, potencialmente, en mejores prácticas pedagógicas.
Impacto en las aulas y en la vida de los docentes
Para los maestros beneficiados, el ascenso representa un reconocimiento tangible a años de formación y experiencia. En muchos casos, implica mejores condiciones de vida y mayor estabilidad económica.
Pero el impacto también se proyecta hacia las aulas. La política educativa apuesta a que docentes más cualificados puedan responder mejor a los desafíos pedagógicos, desde la enseñanza en contextos vulnerables hasta la adaptación a nuevas metodologías.
Sin embargo, expertos advierten que estos avances deben acompañarse de políticas integrales que incluyan bienestar docente, salud mental y reducción de cargas administrativas.





